DESPRECIO AL SEXO
Normalmente es una técnica utilizada únicamente en los animales
auxiliares de los cuerpos de policía o del ejército muy
especializados, o por los servicios de seguridad de determinadas
empresas. Requiere un utillaje especial y debe ser absolutamente
controlado por personal y adiestradores muy sofisticados. Por otra
parte, ha de incluir la contrapartida de la satisfacción de los
instintos sexuales, lo que requiere una perrera de hembras muy
nutrida y escalonada en cuanto al celo. Lógicamente, este epígrafe
está dedicado a los machos, ya que las hembras pueden ser
intervenidas y si no, solamente quedan retiradas del servicio
durante unos pocos días cada semestre.
La utilización del perro como guardería de viviendas o fincas se
ejecuta, fundamentalmente, en parejas o con hembras adiestradas. El
macho, en casi todas las razas, es más impetuoso, más fuerte y más
agresivo, pero la hembra es más intuitiva y, tal vez, más tenaz. La
conjunción de los dos sexos asegura un bloque defensivo casi
inexpugnable, y de una eficacia mucho mayor que la suma de las
aptitudes individuales.