CRECIMIENTO
Una vez determinado el destete, la vida del perro depende exclusivamente del
propietario. Es, por tanto, necesario prestarle particular atención,
principalmente a la alimentación, que debe suministrarse a intervalos lo más
regulares posibles. El número de comidas decrece a medida que la edad
avanza, hasta llegar a una sola al día cuando el perro está completamente
desarrollado y maduro.
También es preciso cuidar de la salud del perro (ver capítulos siguientes),
asegurándole al animal espacio suficiente donde moverse a gusto, de modo que
pueda alcanzar, de maneras correcta y armoniosa, el desarrollo de la
estructura y de la masa muscular.
La elección de los reproductores es, de por sí, garantía de tipicidad y de
carácter, pero la correcta cría es la que asegura un equilibrado desarrollo
corporal, teniendo en cuenta, además, que un perro bien alimentado,
mantenido en un lugar limpio y cuidado con esmero, está siempre menos
expuesto a enfermedades y trastornos.