ALIMENTACIÓN
Para mantener al perro con buena salud, como cualquier otro ser viviente, es
indispensable una adecuada alimentación.
El alimento debe ser muy simple pero sustancioso. Aunque la base de la dieta
esté constituida por la carne, es siempre conveniente variar el menú con el
agregado de arroz hervido, verduras cocidas, pan sentado o duro, e incluso
pescado, teniendo, en este caso la precaución de quitar las espinas grandes,
una vez hervido. Nunca está de más recordar que el correcto desarrollo del
perro depende de la dieta y los cuidados que recibe de sus amos. Si el
animal no comiera, los motivos pueden ser dos: o que la mezcla alimenticia
no es de su agrado o que no se encuentra en buenas condiciones de salud. De
cualquier modo, no es preciso obligarlo: se corre el riesgo de viciarlo e
incluso de lesionarlo.
La cantidad diaria de comida varía según la raza, la edad y el tamaño del
ejemplar. Es preciso, además, hacer una distinción entre los perros que
llevan una vida sedentaria y los que tienen la posibilidad de correr y
gastar mucha energía. A título indicativo, un pastor alemán en condiciones
de reposo tiene unas necesidades de, aproximadamente, 2.000 kcal., contra
las 7.800 de un perro de la misma raza que realiza un trabajo duro. Por
último, es preciso que el bebedero con agua fresca esté siempre a su
disposición.