mtperro.com

Todo sobre el Perro

Busqueda en toda la web.
Búsqueda personalizada
Bookmark and Share



Enfermedades del perro>ENFERMEDADES POR VIRUS

HEPATITIS INFECCIOSA O ENFERMEDAD DE RUBARTH

Es una enfermedad viral aguda, extendida por todo el mundo, que afecta al hígado, la estructura linfoide y los endotelios del perro y del zorro, causándoles, con frecuencia, la muerte. En una época, antes de la llegada de la vacunación, la incidencia de esta enfermedad era muy elevada en la población canina, con respecto a lo que es en la actualidad.


La infección se produce por contacto directo o por la saliva entre ejemplares infectados y ejemplares sanos, o incluso a través de la orina o las heces. El perro curado de hepatitis infecciosa puede eliminar el virus a través de la orina, durante más de seis meses. Algunos autores sostienen que el virus de la enfermedad de Rabarth puede transmitirse por vía aerógena. Sin embargo, con mayor frecuencia, el virus penetra por vía oral y se multiplica en las amígdalas, causando su inflamación. La saliva es altamente infecciosa, por lo menos durante una semana después. De las amígdalas, el virus pasa y se multiplica a los nódulos linfáticos y a otras estructuras linfáticas, para después llegar a la sangre y, sucesivamente al hígado y a los riñones.
El virus también puede provocar hemorragias cerebrales. A menudo, el CAV 1 afecta a una parte del ojo, como el iris, el cuerpo ciliar, la túnica úvea. A causa del edema y opacidad de la córnea se hace evidente el denominado ojo azul.
Síntomas. El diagnóstico en las formas subclínicas es difícil, a causa de los síntomas poco marcados, como malestar, modesto ascenso de la temperatura, sin otras manifestaciones aparente. A posteriori, puede aparecer una opacidad corneal que afecta a uno o a los dos ojos, y cuyo desarrollo es benigno.
En las formas más graves, hay, inicialmente, una temperatura de 40 - 45° C, que disminuye después de uno o dos días para subir durante otros cinco o seis. Se evidencian, entonces, inapetencia total, sed, decaimiento grave, a veces vómito y diarrea. Las amígdalas pueden presentarse notablemente aumentadas de volumen, congestionadas y, a veces, hemorrágicas, o también pueden ser normales. Las mucosas se presentan, en ocasiones, pálidas e incluso más marcadas con la presencia de pequeñas hemorragias. Hemorragias de magnitud variable, entre el tamaño de una cabeza de alfiler y una lenteja, se producen sobre la piel.
También se presentan conjuntivitis y fotofobia (miedo a la luz, debido a la inflamación de la conjuntiva). El ojo azul, que afecta normalmente a uno solo, aparece, en el 20 por 100 de los animales, en vías de curación. Este aspecto del ojo, debido al edema de la córnea y a su opacidad, persiste durante dos o tres semanas y tiene a desaparecer en pocos días. Hay dolor abdominal, particularmente marcado en la palpación del flanco derecho, por hepatomegalia. En el mismo animal pueden presentarse, simultáneamente, la hepatitis infecciosa y el moquillo, y/o leptospirosis.
La mortalidad en los ejemplares adultos es del 5 al 10 por 100, pudiendo llegar, en los cachorros, al cien por cien.
Análisis de laboratorio. Aumento del tiempo de coagulación de la sangre, leucopenia en la fase inicial (2.000 3.000 mm3), leucocitosis después de 15 ó 20 días.
En el estadio preagónico hay un aumento de la transaminasis serosas y de la fosfatasis alcalina. En el animal curado es posible un diagnóstico a posteriori, demostrando un aumento de los anticuerpos circulantes, en dos muestras de sangre tomadas a una distancia de quince días.
La demostración, en las células ópticas, de la inclusión en el interior de su núcleo, confirma la presencia del CAV 1.
Diagnóstico diferencial. El diagnóstico tiene en cuenta la modesta afección del aparato respiratorio y de la marcada sintomatología abdominal. En el moquillo hay ausencia de dolor abdominal, marcado goteo nasal y ocular, además de síntomas nerviosos. En la leptospirosis icterohemorrágica hay ausencia de dolor abdominal, brevísima hipertermia, leucocitosis.
Exámenes anátomo. El hígado se presenta con su volumen aumentado, congestionado, a veces recubierto de exudado seroso. El bazo aumenta de volumen. Se producen hemorragias puntiformes que afectan a muchos tejidos como la epidermis, mucosa gástrica intestinal, páncreas, epicardio, endocardio, etc. En los cachorros, el timo es hemorrágico. Los nódulos linfáticos aumentan su volumen y presentan hemorragias.
Terapia. Se realiza un tratamiento sintomático, debido a la inexistencia de una terapia específica. Solución glucosada y electrolítica en vena y, en los casos más graves, transfusión de sangre. Aminoácidos, vitaminas y, eventualmente, antibióticos.
Profilaxis. Seroterapia para los ejemplares que viven donde se ha desencadenado la enfermedad.
Puede emplearse vacuna de virus vivo atenuado, que proporciona una buena inmunidad, pero que, sin embargo, puede causar efectos colaterales. La vacuna inactiva (muerta) no es peligrosa, provee una tasa de anticuerpos relativamente débil, por lo cual, en los cachorros, se aconsejan dos vacunaciones distanciadas veinte días una de otra, y a la edad de noventa días. En los ejemplares adultos se realiza un refuerzo anual. La vacunación con virus vivos atenuados puede causar una momentánea opacidad (un ejemplar en 250) de la córnea que desaparece al poco tiempo.

© Mundo Tema (mtperro.com)   Mapa del sitio · Colaborar · Enlaces · Recomendar · Contactar · Condiciones · Privacidad

Diseño y posicionamiento: iNFOR-TEL

Webs de Mundo Tema: La cocina, Plantas medicinales, Como cuidarse, Horóscopos y astrología.