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HIGIENE Y CUIDADOS DEL PERRO
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A veces, quien compra un perro llega a pensar
que tenerlo bien significa simplemente darle de comer y llevarlo
regularmente a dar algunos paseos. En cambio, hay mucho más: amar al
propio perro quiere decir, en efecto, también dedicarle un poco de
nuestro tiempo para las indispensables operaciones de limpieza y
cuidado, y tener bajo control la eventual aparición de enfermedades.
Por tanto, ambas cosas están en estrecha relación entre sí. Por
ejemplo, un perro al que no se le limpien las orejas con una cierta
frecuencia, estará expuesto a peligrosísimas formas de otitis. Por
otra parte, muchas infecciones cutáneas se deben a que el pelo no
está en buenas condiciones de higiene.
Por estos motivos, resulta evidente que el propietario de un perro
(y no importa que lo tenga bien y que sea o no de pura raza) debe,
ante todo, tener algunos conocimientos prácticos sobre los cuidados
que es preciso practicarle periódicamente, así como también unas
pocas, pero esenciales, nociones sobre la anatomía del animal y las
principales enfermedades que pueden afectar a sus diversos órganos.
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